Trump y Kim Jong Un intercambian retórica de guerra

Corea del Norte denunció ayer el despliegue "insensato” de la marina estadounidense junto a la península coreana, advirtiendo de que el régimen está preparado para responder con "la poderosa fuerza de las armas” si fuera necesario".

Asimismo, están en aumento las preocupaciones de un posible ataque preventivo estadounidense contra el Norte. Si alguien nos provoca nos defenderemos de la manera más dura.

En su advertencia, Trump reiteró su decisión de actuar sin la ayuda de China, principal aliado de Corea del Norte, tras haber mantenido un encuentro con su homólogo chino, Xi Jinping, el jueves y viernes pasados en su residencia privada de Florida.

Trump ya había ordenado que el portaaviones USS Carl Vinson se dirigiera a la península coreana en un intento por desalentar las ambiciones nucleares y de misiles de Corea del Norte, que desarrolla en desafío de las resoluciones y sanciones de Naciones Unidas. Si China decide ayudar, sería grande.

Pyongyang busca desarrollar un misil de largo alcance capaz de llegar a Estados Unidos con una cabeza nuclear y hasta ahora ha llevado a cabo cinco ensayos nucleares.

Pasajero expulsado de vuelo demandará a la aerolínea
Dao fue arrastrado y sacado por la fuerza de un avión en Chicago el domingo, luego que se negara a ceder su puesto en un vuelo sobrevendido.

En el marco de las especulaciones también se considera que Corea del Norte pueda realizar una prueba nuclear para conmemorar el 105º aniversario del natalicio de su fundador Kim Il-Sung este sábado.

"Es posible que el Norte pueda evaluar mayores provocaciones, como un ensayo nuclear, coincidentes con varias conmemoraciones, incluyendo la Suprema Asamblea Popular", dijo Hwang, quien asumió las funciones presidenciales después de que la mandataria Park Geun-hye fuera removida de su cargo por un escándalo de corrupción.

La llamada telefónica entre ambos líderes se produjo después de que Trump ventilara en Twitter sus frustraciones sobre Corea del Norte.

Las tensiones han escalado desde el ataque aéreo ejecutado por Estados Unidos en Siria la semana pasada para castigar al régimen del presidente Bashar al Assad, por un supuesto ataque de gas sarín contra civiles.

EE.UU. ha enviado este domingo a aguas coreanas en medio de una creciente tensión por los avances de Pionyang en su programa de armamento a una parte de su flota de ataque.