Eduardo Mendoza reivindica el humor al recibir el Premio Cervantes — VENEZUELA

Eduardo Mendoza

Eduardo Mendoza

"Ya veo que me equivoqué", dijo Mendoza en su discurso de aceptación.

El catalán, autor de "La ciudad de los prodigios" (1986) o "Sin noticias de Gurb" (1991), cerraba así una alocución trufada de guiños humorísticos.

Los reyes Felipe y Letizia de España presidieron hoy la ceremonia de entrega del Premio Cervantes en el habitual escenario del Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid).

El Premio de Literatura en lengua castellana Miguel de Cervantes se instituyó en 1976 con la intención de reconocer a escritores españoles e hispanoamericanos cuya obra haya contribuido a enriquecer de forma notable el patrimonio literario en este idioma.

Los Reyes presidirán a partir de las doce del mediodía la ceremonia en la que Mendoza recibirá el premio, tres días antes de la fecha en la que habitualmente se entrega este galardón, el 23 de abril, Día Internacional del Libro, porque este año cae en domingo.

Calificó a Mendoza como un "verdadero artesano del lenguaje", que usa "como una herramienta de precisión" ajustada a los diferentes registros idiomáticos de sus personajes para acercar al lector a diversas realidades, desde la de los diferentes grupos marginales a la de las clases altas, en diferentes épocas y en diferentes lugares.

"Quiero pensar que al premiarme a mí, el jurado ha querido premiar este género, el del humor, que ha dado nombres tan ilustres a la literatura española, pero que a menudo y de un modo tácito, se considera un género menor", añadió.

¡El terrorífico accidente que remeció a la Fórmula 4!
Este fin de semana se corrió la tercera fecha de la Fórmula 4 británica, en Donington Park. Sufrió lesiones en las piernas.

Mendoza nació en Barcelona pero vivió en Londres y en Nueva York, donde trabajó como traductor de Naciones Unidas durante más de una década, antes de regresar a su ciudad natal.

Mendoza, que ha publicado 15 novelas, dos libros de relatos, ensayos y obras de teatro, ha ganado también el Premio de la Crítica por 'La verdad sobre el caso Savolta' y el Planeta por la novela 'Riña de gatos'.

Mientras que el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, defendió que parte de la grandeza de su prosa está en "ese limbo" que hace imposible tomarse "totalmente en serio" sus novelas, pero todavía "más imprudente" tomárselas "totalmente a broma".

"Vivimos -ha dicho- tiempos confusos e inciertos", y no en lo que se refiere a la política y a la economía donde siempre son así "porque somos una especia atolondrada y agresiva y quizá mala" sino en lo que atañe al cambio radical del conocimiento de la cultura y las relaciones humanas, un cambio que "no tiene por qué ser nocivo, ni brusco ni traumático".

En este sentido, discrepó de la afirmación que hace Cervantes en su obra respecto a que "no hay pájaros en los nidos de antaño".

"Con su manera singular de expresarse y de narrar historias, Eduardo Mendoza se ha convertido en autor de éxito dentro y fuera de nuestras fronteras, obsequiándonos con horas y horas de entretenimiento y diversión", dijo el monarca en un almuerzo con un centenar de representantes del mundo de las letras en el Palacio Real de Madrid.