16 años de prisión para el asesino de un hincha de Boca

16 años de prisión para el asesino de un hincha de Boca

16 años de prisión para el asesino de un hincha de Boca

Gustavo Aníbal Olivera (53) fue condenado a 16 años de cárcel por el asesinato de una puñalada en del joven músico Eduardo Cicchino porque gritó un gol de Boca en un bar del barrio porteño de San Telmo. La víctima murió 13 días después del ataque en mayo de 2016.

Marcelo, el papá de la víctima, se mostró disconforme con la carátula de "homicidio simple" porque "la alevosía está comprobada".

"Si me convencen que esto no fue por alevosía lo voy a aceptar".

El hombre, que volvió a repetir que no está desilusionado con el fallo, remarcó: "Después de escuchar todos los testimonios de cada una de las partes, después de los alegatos, uno puede reconstruir los hechos y mi hijo no tuvo oportunidad de defenderse".

"Dice que lo usaba como herramienta para cortar flejes de embalajes y que había venido del trabajo a tomar un trago en el bar y la tenía en el bolsillo; no lo cree nadie", rechazó.

Ingresan 20 policías de Zihuatanejo al penal de Acapulco
Alrededor de la 1:00 de la mañana de hoy viernes, la FGE dejo en libertad a 31 agentes de Zihuatanejo porque no le comprobó que fueran policías falsos.

"La decisión de matar es indiscutible, el imputado ahora condenado fue directo al corazón y no a un brazo".

Luego advirtió: "Tuvo un año para acercase a la familia y nunca nos pidió perdón".

Y agregó: "hoy en las palabras finales lo único que hubiese esperado era una reflexión, más allá de pedir perdón".

En esa misma instancia, el abogado defensor de Olivera había pedido que se lo condenara por "homicidio preterintencional", figura que considera que el acusado actuó para generar un daño físico, pero no con la intención de provocar la muerte, la cual conlleva una pena de tres a seis años de reclusión.

El conflicto se inició cuando Cicchino y sus amigos festejaron el desenlace a favor de Boca, y Olivera, quien estaba sentado en otra mesa en el fondo del bar, se molestó y comenzó a insultarlos, aunque el incidente no pasó de un intercambio de palabras.