Portugal busca controlar incendio forestal más cruento de su historia — COLOMBIA

Un enorme incendio forestal dejó al menos 61 muertos, muchos de ellos calcinados en el interior de sus vehículos, y más de medio centenar de heridos en el centro de Portugal.

"Nuestra solidaridad con Gobierno y pueblo portugués ante terrible incendio forestal que ha cobrado mas de 60 víctimas", señaló el jefe de la diplomacia chilena en su cuenta oficial de Twitter.

Muchas de las víctimas se produjeron en las carreteras de la zona, rodeadas por una abundante vegetación, donde muchos vehículos quedaron atrapados. "Es difícil decir si estaban huyendo del fuego o fueron sorprendidos por él", según Gomes.

En estas colinas, que 24 horas antes estaban cubiertas de eucaliptos y pinos, la devastación era total.

Frente a unas casas abandonadas, se veía un coche calcinado.

Cerca de un pequeño estanque en la aldea de Bouça, perteneciente al municipio de Penela, una decena de bomberos se había desplegado con sus dos camiones para evitar que las llamas se propagasen. De momento, se trataría del peor incendio en términos de víctimas mortales en la historia reciente de Portugal, ya duplicando la trágica conflagración de la Sierra de Sintra de 1966, en la que fallecieron 25 militares que participaban en las labores de extinción.

Un grafiti de Cristiano Ronaldo recibirá a Portugal en Kazán
Cristiano Ronaldo y Pepe integrantes de la generación lusa encaminados a ganar la Copa Confederaciones . La excusa será el debut de Portugal ante México por el Grupo A de la Copa Confederaciones 2017 .

El sábado, Portugal se vio afectado por una fuerte ola de calor, con temperaturas que superaron los 40 grados.

Los incendios podrían haber sido provocados por la caída de rayos en zonas donde se registraron tormentas eléctricas, explicó Costa.

La Unión Europea (UE) ha activado el mecanismo comunitario de protección civil para proporcionar ayuda a Portugal.

Las llamas azotan a toda la región. El gobierno ha declarado tres días de duelo.

La tragedia se desarrolla en la región de Pedrogao Grande, unos 150 kilómetros al norte de Lisboa, en donde unos 600 bomberos aún intentan sofocar al fuego que comenzó a arder el sábado por la tarde.