Nicaragüenses condenan pronunciamientos de Trump contra Cuba

Trump, sin embargo, avisó de que no romperá las relaciones entre ambos países, mantendrá abierta la Embajada de Estados Unidos en La Habana y no restaurará la política de "pies secos/pies mojados", que durante más de 20 años otorgó un trato preferencial a los migrantes cubanos.

La nueva política prohíbe la mayoría de las transacciones comerciales de Estados Unidos con el Grupo de Administración Empresarial (GAESA) -un conglomerado militar involucrado en todos los sectores de la economía-, pero con algunas excepciones, como viajes aéreos y marítimos, según funcionarios estadounidenses, lo que protegerá a aerolíneas y cruceros. Anunció el fin del los pactado por la era Obama, nuevas restricciones a los viajes y la prohibición de hacer negocios con empresas de las FFAA cubanas.

"Con efecto inmediato, estoy cancelando el acuerdo completamente unilateral de la última administración con Cuba", declaró Trump mientras lanzaba un ataque a todo pulmón contra el gobierno del presidente Raúl Castro.

Cuba y Estados Unidos reanudaron sus relaciones diplomáticas en 2015, tras medio siglo de enfrentamientos políticos.

Trump también fijó medidas más estrictas para los viajes de los estadounidenses a la isla.

Cuba tacha de retroceso la nueva política de Donald Trump
Además, el texto precisa que no se verán afectadas las remesas familiares a Cuba , ni la venta de pasajes aéreos o por cruceros a ciudadanos estadounidenses.

"Desde un principio dijimos que se trataba al régimen como si fuera un gobierno legítimo", señaló el opositor Antonio Rodiles, en alusión al proceso de normalización de relaciones entre ambos países, el mismo que, tras el anuncio de hoy, queda modificado y "pone en la posición en que deben estar ubicados cada actor político".

Restringe las posibilidades de negocios con las empresas públicas de Cuba, donde labora la mayor parte de los cubanos.

- El secretario de Estado deberá entregar, en un plazo de tiempo no especificado, un informe a Trump en el que evalúe si el Gobierno cubano ha hecho avances democráticos, y revise los casos de "abusos de derechos humanos" en el país.

"Una Cuba libre es lo que queremos y, con la voluntad de Dios, es lo que lograremos", expresó.

- El Secretario de Estado, en coordinación con el del Tesoro; el de Defensa, James Mattis; el de Comercio, Wilbur Ross; y el de Seguridad Nacional, John Kelly, junto con el fiscal general, tendrán que informar anualmente al presidente sobre el compromiso del país para asegurar sus intereses en Cuba.