Hallan oro en ofrenda a lobo azteca junto al Templo Mayor

Templo Mayor en la CDMX

Templo Mayor en la CDMX

Según la agencia Reuters el hallazgo tuvo lugar cerca de la Plaza de la Constitución, detrás de la Catedral Metropolitana, próximo a la escalinata del Templo Mayor, del centro ceremonial de los mexicas.

Leonardo López, arqueólogo a cargo, indicó que el descubrimiento consta de 22 piezas completas entre las que destacan unos pendientes y un pectoral en forma de disco, los cuales fueron fabricados con delgadas láminas de oro.

El arqueólogo detalló que luego de 40 años de excavaciones en el Proyecto Templo Mayor, que fue dirigido también por el arqueólogo Eduardo López Moctezuma, se han encontrado 205 ofrendas en total y sólo 16 de ellas tenían piezas de oro.

El lobo representaba a Huitzilopochtli, dios del sol y la guerra y era considerado una guía para que los guerreros caídos cruzaran por el peligroso río del inframundo. Arqueólogos del INAH lo encontraron en el Templo Mayor, el sitio más importante de la cultura mexica. Fue colocado en una bóveda de piedra de más de doce pies cúbicos por sacerdotes aztecas, sobre una capa de cuchillos de pedernal.

Recaudo de impuestos en el primer semestre fue de $ 74,1 billones
La DIAN señala en un comunicado que la contribución del IVA a la variación del recaudo del primer semestre fue de 3,8%. Esto representa un crecimiento del 4,7% en el pago de estos tributos en comparación con el mismo periodo del 2016.

En 1900, la bóveda resultó dañada por una tubería de drenaje que fue instalada junto a ella y de acuerdo con López los trabajadores probablemente no se interesaron en lo que se encontraba en su interior. "Si hubieran visto los objetos de oro, inmediatamente hubieran saqueado el depósito", puntualizó el experto.

Los arqueólogos que participan en la investigación calculan que el entierro tuvo lugar durante el reinado de Ahuitzotl, considerado el tlatoani más poderoso y temido, y quien gobernó entre 1486 y 1502.

López Luján anticipó la teoría de que al lobo pudo habérsele desprendido el corazón como parte de un sacrificio, tal como se hacía con los guerreros tomados prisioneros, quienes eran sacrificados en las escalinatas de los templos, sin embargo habrá que hacerle estudios en las costillas. "Se ocupaban elaborada y simbólicamente de ellas porque sabían que la presencia de dios debía ser venerada", añadió.